"I (Paul) planted the seed, Apollos watered it, but God made it grow." 1 Corinthians 3:6
Cambio Interno desea producir resultados dignos de la cruz de Jesucristo. Por medio de la luz de la Palabra de Dios y con la guía de Su Espíritu Santo, reconocemos como esenciales los siguientes valores mientras servimos entre los pobres:
1. Evangelismo
Expresaremos las Buenas Nuevas de Jesucristo en palabra y en obra. Ambas cosas comunican el evangelio – cada una de ellas prueba la autenticidad de la otra. No haremos ningún intento de magnificar o poner como prioritaria una cosa por encima de la otra.
JUAN 10:37-38; 14:10-11; ROMANOS 15:18-19; SANTIAGO 1:27
2. Identificación
Nos identificaremos de forma encarnada con los necesitados del mundo a favor de su salvación, tal como Jesús dejó Sus riquezas y Su poder para identificarse con nosotros por nuestra salvación.
JUAN 1: 14; FILIPENSES 2:6-8; 1 JUAN 4:9-11 y por eso I JUAN 3:16-17; 1 CORINTIOS 9:19-23
3. Contexto
Nos movilizaremos para servir a los pobres del mundo sea cual sea el contexto indicado por Dios. Entendemos que la pobreza viene en varias formas y contextos y no se define únicamente como falta de bienestar material.
4. Relaciones Interpersonales
Buscando practicar la presencia de Cristo, ofreceremos la vida de Cristo que reconcilia y regenera principalmente por medio de las relaciones interpersonales. En tanto que las relaciones personales nos den percepción acerca de las comunidades pobres, desarrollaremos estrategias que puedan incluir trabajo en conjunto con instituciones que sirvan a los pobres.
5. Guerra Espiritual
Nos comprometeremos a ser activos en la guerra espiritual por nuestros vecinos. Buscaremos discernir y vencer a los poderes que mantienen cautivos a los pobres y necesitados.
EFESIOS 6:10-12; II CORINTIOS 10:3-5
6. Justicia y Misericordia
Nos comprometeremos a promover justicia y misericordia como reflejo del carácter de Dios en el mismo espíritu y con la misma energía con la que buscamos crecimiento personal y piedad. Reconocemos que trabajar por la justicia y la rectitud es parte de nuestra vida devocional.
MATEO 23:23; ISAIAS 58:6-9; MIQUEAS 6:8; AMOS 5:24; JEREMIAS 22:16
7. Comunidad
Trabajaremos para construir comunidades saludables entre nuestro personal. Una comunidad saludable: dramatiza el poder de las palabras de Jesús y la presencia de Su reino; protege contra las dificultades especiales de vivir entre los pobres; y promueve el conocimiento del amor de Dios hacia cada miembro de la comunidad.
JUAN 13:35; 17:22; ECLESIASTES 4:9-12
8. El Reino al Revés
Llevaremos a cabo nuestro ministerio de abajo hacia arriba, esto es, de los escalones más bajos de la sociedad hacia arriba, recordando que los aspectos significativos del reino de Dios muchas veces se internan en las grietas más humildes.
No despreciaremos el cumplimiento de las cosas pequeñas, a favor de una perspectiva más amplia, porque creemos que el reino de Dios puede ser contrario respecto a muchos valores del mundo.
I CORINTIOS 1:27-28; MATEO 5:3-12; LUCAS 16:10,15; ZACARIAS 4:10; ISAIAS 57:15
9. La Soberanía de Dios
Valoramos la guía del Espíritu a través de la oración, el ayuno, y el escuchar, comprometidos a descubrir cómo Dios ha venido delante de nosotros preparando a los pobres para las Buenas Nuevas.
EXODO 23:20; JUAN 16:13-15; HECHOS 16:6-10
10. Cambio Integral
Buscaremos evaluar los factores sociales, políticos y económicos que afectan a los pobres, y cómo la transformación de estos factores podría animar a la gente a aceptar el evangelio.
LUCAS 16:8; PROVERBIOS 31:8-9, 29:7
Compromiso de Humildad
Una vida de humildad implica para mí:
Compromiso de Sencillez
Una vida de sencillez implica para mi:
Compromiso de Pureza
Una vida de pureza implica para mí:
Compromiso de Servicio
Una vida de servicio implica para mi:
Compromiso de Comunidad
Una vida en comunidad implica para mi:
Compromiso de Oración
Una vida de oración implica para mí:
Una vida de disciplina-quietud delante Dios, escuchando antes de hablar, y meditación sobre la Palabra.
- Una vida de intercesión - de ser, como describió Pablo, "esforzándose intensamente" por los otros, reconociendo que la oración es un ministerio.
- Un compartir místico - dejando que Dios, quien podría tomarla, pida prestada mi voz para expresar sus pensamientos a favor de los pobres, y que Dios, quien no tiene necesidad, me permita participar en comunicar Su palabra redentora.
Una entrega de mi voluntad - dejando que Dios me aparte para orar por una hora, un día, o una época, a pesar de las ideas del mundo de "actividad efectiva".
- Un estímulo para la fe - recordando que la oración a Dios, quien no se ve, abre la puerta a la fe, la convicción de las cosas que no se ven.
- Un ministerio transcendente - recordando que el Espíritu de Dios liberado, pasa mas allá de mis fronteras físicas.